Anécdotas: La bombilla

Cada jueves (a ver si es verdad) os iré contando pequeñas anécdotas de Ari, esta sección está pensada para poder leerla con ella en el futuro y recordar esos pequeños momentos. 


Venga, no me enrollo más y vamos a lo que toca.


Hace unos meses Ari estaba en ese momento de tocar todo lo que podía y más. Una noche se acercó a la lamparita de la mesita de noche, y yo, que soy adivina y sé cual va a ser el siguiente movimiento de Ari, le digo:

_ Ari, no toques la bombilla que quema.

Ella me mira, mira la bombilla, me mira, muevo la cabeza de un lado a otro y entonces se llena la boca de aire y le sopla a la bombilla.
¡LISTO!

Ya no quema.

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